Cómo la formalización y seguridad jurídica impactan en la competitividad económica de El Salvador



El vínculo entre la formalización, la seguridad jurídica y la inversión actúa de manera directa y con efectos multiplicadores: cuando las normas se presentan claras, resultan viables y se aplican con continuidad, se reduce la percepción de riesgo entre inversionistas nacionales y extranjeros, disminuyen los costos de financiamiento y mejora la eficiencia económica. En El Salvador, una economía abierta y de escala reducida, estos elementos se vuelven esenciales para atraer capital productivo, impulsar empleo formal y fortalecer la recaudación tributaria sin presionar en exceso a las empresas.

Contexto económico y social relevante

El Salvador es una economía cuyo tamaño del producto interno bruto nominal oscila en torno a decenas de miles de millones de dólares; las remesas representan una parte relevante del ingreso nacional, equivalente a más del veinte por ciento del PIB en años recientes. El país recibe flujos de inversión extranjera directa que, aunque modestos en comparación con economías regionales más grandes, han tendido a concentrarse en manufactura para exportación, zonas francas, servicios y telecomunicaciones. Paralelamente, existe una alta proporción de actividad económica en la informalidad y episodios de volatilidad en la percepción de seguridad, ambos factores que influyen sobre la decisión de invertir.

Qué entendemos por formalización y por seguridad jurídica

Formalización: proceso mediante el cual personas y unidades productivas pasan de operar en la economía informal a inscribirse en el registro mercantil, emitir comprobantes fiscales, cumplir obligaciones laborales y tributarias, y acceder a protección social y servicios financieros. – Seguridad jurídica: existencia de normas estables y predecibles, tribunales y mecanismos de resolución de conflictos eficientes, protección de derechos de propiedad, y aplicación imparcial de la ley que garantice el cumplimiento de contratos y acuerdos.

Ambos conceptos se complementan, ya que la formalización refuerza los registros y la trazabilidad, facilitando así la aplicación de la ley, mientras que la seguridad jurídica genera incentivos para que los agentes económicos opten por formalizarse.

Beneficios que la formalización brinda a la inversión

  • Mayor acceso a financiamiento: empresas formalizadas pueden presentar estados contables, historial crediticio y garantías, reduciendo la prima de riesgo de los prestamistas y ampliando la oferta de crédito.
  • Aumento de productividad: formalizarse permite acceder a capacitación, tecnologías y cadenas de valor formales; la evidencia regional muestra que empresas formales invierten más en capital y exportan en mayor medida.
  • Mejor recaudación y servicios públicos: una base tributaria más amplia y transparente puede financiar infraestructura y seguridad, que a su vez atraen inversión.
  • Cumplimiento laboral y reducción de riesgos legales: contratos claros y seguridad social reducen contingencias laborales y hacen los proyectos más previsibles para inversores.
  • Integración en cadenas globales: compradores internacionales exigen cumplimiento de normas laborales, ambientales y de calidad; la formalización es requisito para participar.

Razones por las que la estabilidad legal resulta esencial para el capital

La inversión, especialmente la inversión extranjera, responde a la percepción de riesgo institucional. Aspectos concretos que impactan decisiones de inversión:

  • Estabilidad normativa: cambios frecuentes o arbitrarios en reglas fiscales, tarifas y regulaciones incrementan incertidumbre y eleva el costo de oportunidad.
  • Protección de contratos: sistemas judiciales lentos o impredecibles obligan a los inversionistas a internalizar mayores costos de cumplimiento y de provisión de seguros privados.
  • Derechos de propiedad: seguridad sobre títulos y registros catastrales facilita inversiones en bienes raíces, infraestructura y agricultura comercial.
  • Tratados y mecanismos internacionales: acuerdos de protección a la inversión y mecanismos de solución de controversias reducen el riesgo político y atraen proyectos de largo plazo.

Muestras y situaciones de interés para El Salvador

Zonas francas y maquila: el desarrollo de zonas industriales orientadas a la exportación muestra cómo un marco regulatorio claro, combinado con incentivos fiscales y logística, ha permitido atraer empresas manufactureras que emplean mano de obra formal y generan divisas. – Digitalización de trámites: la implementación gradual de facturación electrónica y servicios registrales en línea ha reducido tiempos de constitución de empresas y mejorado la trazabilidad fiscal, facilitando que micro y pequeñas empresas accedan a mercados formales. – Integración comercial: la adhesión a acuerdos comerciales regionales crea expectativas de mercado y estándares que incentivan a empresas a cumplir requisitos laborales y ambientales para mantener acceso a mercados externos. – Políticas de seguridad y percepción: programas gubernamentales dirigidos a reducir violencia y mejorar orden público han tenido impactos en la percepción de riesgo, lo que se traduce en mayor interés de invertir en sectores como comercio, manufactura y servicios cuando la mejora es sostenida en el tiempo. – Innovación financiera y criptomonedas: iniciativas relacionadas con criptomonedas y servicios financieros digitales han generado interés internacional por nuevas oportunidades, pero también han despertado inquietudes por su efecto en estabilidad macroeconómica y supervisión, lo que ilustra la necesidad de marcos regulatorios claros antes de promover inversiones masivas en sectores nuevos.

Costos asociados a la informalidad y a la falta de seguridad jurídica

  • Pérdida de inversión productiva: la incertidumbre desplaza capital hacia actividades cortoplacistas o hacia el exterior.
  • Prima de riesgo y costos financieros más altos: al elevarse la percepción de riesgo institucional, inversores exigen mayores retornos o precios por asumir riesgos.
  • Competencia desleal: empresas informales que evaden impuestos y costos laborales reducen la competitividad de firmas formales, distorsionando mercados.
  • Mayor vulnerabilidad fiscal: estrechez de la base tributaria complica la sostenibilidad de gasto público prioritario para la inversión, como infraestructura y seguridad.

Recomendaciones concretas para atraer inversión mediante formalización y seguridad jurídica

  • Simplificar y digitalizar trámites: la implementación de ventanillas únicas, el uso de registro mercantil en línea y la facturación electrónica disminuyen los costos iniciales y favorecen una mayor transparencia.
  • Régimen fiscal predecible y progresivo: la aplicación de incentivos temporales y sujetos a condiciones impulsa la formalización sin generar distorsiones duraderas en el mercado.
  • Fortalecer el acceso a crédito: se ofrecen apoyos financieros para micro y pequeñas empresas formalizadas, junto con garantías parciales y esquemas que amplían la inclusión financiera.
  • Mejorar capacidades judiciales y arbitraje: la especialización de juzgados comerciales y la adopción de mecanismos alternativos de resolución ayudan a agilizar la solución de controversias.
  • Protección efectiva de derechos de propiedad: la actualización catastral, la consolidación de registros confiables y procedimientos de titulación más ágiles refuerzan la seguridad jurídica.
  • Política de seguridad coherente con derechos humanos: una estrategia de seguridad pública que reduzca de manera sostenible la criminalidad y a la vez respete las garantías resulta clave para consolidar un entorno atractivo para inversiones de largo plazo.
  • Diálogo público-privado: la creación de mesas sectoriales facilita el diseño de regulaciones claras, estables y adecuadas para áreas estratégicas como manufactura, agricultura, turismo y tecnología financiera.

Medir resultados y gestionar expectativas

Para que las reformas generen resultados se requiere evaluar el progreso mediante indicadores precisos: crecimiento del empleo formal, expansión de la base tributaria, reducción del tiempo y los costos para crear una empresa, incremento de la inversión extranjera directa neta y acortamiento de los procesos judiciales comerciales. Las acciones deben articular incentivos inmediatos con compromisos institucionales sostenidos a largo plazo para evitar que la confianza se disipe rápidamente.

La formalización y la seguridad jurídica son palancas complementarias: la primera expande la base económica visible y mejora el acceso al crédito y mercados; la segunda reduce la prima por riesgos institucionales y hace factible la planificación de inversiones a largo plazo. Para El Salvador, avanzar en ambas direcciones no solo significa atraer más capital, sino también transformar la estructura productiva, reducir vulnerabilidades fiscales y aumentar la capacidad del país para generar empleos decentes y sostenibles en el tiempo.

Por Diego Salvatierra