‘Los crímenes de Port Talbot’ y el síndrome CSI | Televisión
Un miembro de la policía científica me contó que nada había sido más pernicioso para su trabajo que CSI. Más que visibilizar su labor la había ungido con un aura casi sobrenatural. Hay muchas profesiones afectadas por la fictionitis. Jamás he escuchado a nadie ser recibido en un hospital al grito de “¡mujer caucásica, asistólica, preparen 10 miligramos de epinefrina!”, ni presenciado ningún neumotórax en un ascensor, y conozco a algún abogado que no supo que no podría gritar ¡protesto!, ni pedir a sus defendidos que se acogieran a la quinta enmienda hasta que llegó a la facultad, como mucho…
