Nube de polvo del Sahara vuelve a entrar en Guatemala
A través de un Boletín Especial, el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología —Insivumeh— informó que este martes 23 de julio una nube de polvo sahariano reingresó a Guatemala.
Se espera que este fenómeno afecte la calidad del aire en el país durante cuatro días, registrándose las mayores concentraciones el martes 23 y miércoles 24 de julio, alcanzando niveles de hasta 97µg/m³ —microgramos por metro cúbico—. La masa podría dispersarse y salir del territorio guatemalteco el viernes 26 de julio, aunque la institución seguirá monitoreando la situación para brindar actualizaciones sobre cualquier cambio significativo.
El polvo sahariano está formado por partículas finas de arena y minerales que se elevan desde el desierto del Sahara, en África, y son transportadas por los vientos a través del océano Atlántico hasta América y otras regiones del mundo. Este fenómeno puede recorrer miles de kilómetros y, cuando alcanza la atmósfera en otras zonas, puede afectar a la calidad del aire, provocar cielos brumosos y tener efectos sobre la salud y el medio ambiente. A pesar de sus inconvenientes, también aporta nutrientes a los suelos y océanos, beneficiando a determinados ecosistemas.
Protege tu salud y la de tus seres queridos
La llegada de esta nube afectará la calidad del aire en Guatemala, por lo que es crucial tomar medidas para proteger la salud, especialmente en personas con afecciones respiratorias preexistentes. Los síntomas más comunes que pueden presentarse debido a la exposición al polvo del Sahara incluyen:
- Tos y estornudos: la inhalación de partículas finas puede irritar el tracto respiratorio.
- Dificultad para respirar: Las personas con asma, bronquitis crónica o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) pueden experimentar un empeoramiento de sus síntomas.
- Opresión en el pecho: Puede haber una sensación de opresión o dolor en el pecho debido a la irritación de las vías respiratorias.
- Picazón y enrojecimiento: Las partículas finas pueden causar irritación ocular, causando picazón, enrojecimiento y lagrimeo.
- Sensación de cuerpo extraño: Puede sentir como si tuviera arena o partículas en los ojos.
- Irritación de la piel: La exposición prolongada puede provocar sequedad, picazón e irritación de la piel.
Para proteger su salud, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres —Conred— recomienda tomar las siguientes precauciones:
- Use una mascarilla cuando salga al exterior: las mascarillas pueden ayudar a filtrar partículas finas y reducir su inhalación.
- Evite las actividades al aire libre: reduzca el tiempo que pasa al aire libre para minimizar la exposición.
- Use gafas o gafas de sol: proteja sus ojos del polvo y evite la irritación.
- Consultas médicas: Aquellas personas con afecciones respiratorias preexistentes deberán comunicarse con el centro de salud más cercano para recibir recomendaciones específicas.


