¿Cuánto vale la credibilidad de un presentador de informativos en la televisión del siglo XXI? | Televisión
Si el mundo es espectacularmente complejo, los informativos de una televisión no pueden ser otra cosa que un espectáculo. Una locura en directo, un estrés de historias, una acumulación de situaciones en busca de una explicación plausible. Una tarea de mil demonios, con un montón de horas de trabajo para un tiempo corto de emisión. Un rato que pretende explicar —ni más ni menos— cómo está el mundo ese preciso día. En ese paseo por las noticias, la persona que conduce el informativo es el ancla —anchorman, o anchorwoman― a la que se sujeta todo lo que ocurre alrededor.Quizás por…
